El Catalejo. The Blog de David

Algunas vueltas de la vida, en algunas palabras.

…de Una Gran Actriz, El Teatro Y Los Golpes De La Vida.

Edificio Donde Radica el Teatro Tasende.

Fue a mediado de los 80 cuando llegué a un grupo de Teatro de la ciudad de Camagüey , llamado La Carreta,  magnifica  agrupación  que poseía casi en su totalidad un colectivo actoral de primera línea, y creo no exagerar. Nos reuníamos en las noches en el Teatro Tasende de la calle Popular, y se montaban excelentes obras de autores cubanos y extranjeros, siempre con magnificas recepciones por parte de los espectadores. Algunos  fines de semana nos presentábamos ahí mismo, o en el teatro Principal o visitábamos distintos pueblos y ciudades de varias regiones de Cuba. Pero aquel grupo como todo amplio colectivo, tenía sus personajes de la vida real.

Uno de esos personajes era una ¨ gran actriz ¨  que había estado convaleciente varias semanas por una enfermedad y al regresar, comprueba que una compañera la había sustituido en un rol que a ella le habían asignado, pero que debido a la demora en su recuperación, el director decidió seguir con el montaje y nombro a otra actriz.  Recuerdo que el día en que se reincorporó,  la vi detenerse a la entrada de la sala teatral y observar todo cuanto acontecía en el escenario mientras se ensayaba. En ese momento algo pareció estremecerla de arriba a abajo.  Fue entonces cuando  avanzó acentuando el movimiento de sus largos brazos de manera retadora y con una furia en su mirada, llegar hasta el escenario, y subiendo al mismo y sin que mediara saludo alguno le dijo a el director, pero mirándole a la cara a la nueva actriz, y con tono desafiante lo siguiente. “ Oye Cecilio ya estoy de regreso, no pases más trabajo que ese personaje te lo doy yo en dos o tres días, porque tú sabes que lo mío es aprenderme el texto y Ya!!!”. Mientras remarcaba una guapería de solar, nunca antes vista en ese grupo.  Es decir a aquella amiga no le importaba en absoluto saber cómo era la psicología del personaje, ni su interiorización, ni nada, pues lo más importante para ella era ¨el texto¨.  Fue tal la intimidación que logro causar en la otra actriz, que esa misma noche renunció,  mientras aquella  ¨ gran actriz ¨ disfrutaba de su triunfo y se pavoneaba libreto en mano haciendo alarde de su memoria y anunciando que ya se sabía las dos primeras escenas;  a la vez que era observada de forma atónita por el resto de los actores y actrices.

Otros de mis recuerdos  tienen que ver con dos grandes de ese colectivo y que todavía pudieran estar entre nosotros. La temperamental, Bárbara Lorenzo Martorell, que tuvo que abrirse paso contra viento y marea, hasta finalmente  convertirse  en una de las primeras actrices y escritoras del grupo dramático de Radio Cadena Agramante, donde desarrollo una carrera meteórica en el relativamente corto periodo de vida en que estuvo allí,  y en este planeta.

El otro de mis recuerdo es para el sin igual José Manuel Cocurull, excelente persona y amigo, poseedor de un humor y un sarcasmo que yo disfrutaba mucho. Combinaba su pasión por el Teatro con su excelente labor de profesional de la medicina, que además era matizada por su devoción hacia la lectura y todo lo que fuera cultural, pero que contrastaba con otras pasiones  como aquella de jugar la lotería, que le dio mucho y le quito más todavía. Era un jugador de cábalas tremendo, siempre me decía que unos días antes o después de su  cumpleaños, le tiraban la edad que cumplía, y era verdad,  y él  cogía el número con mucha plata y festejaba por todo lo alto, hasta que llego su aniversario  42. Comenzó a seguirlo como de costumbre una semana antes, pero ese no iba a ser un buen año para las cábalas, tanto que lo llevo a desprenderse de varias cosas personales en pos de conseguir dinero y poder seguir jugándolo a pesar de los múltiples consejos que le dábamos sus amigos para que se rindiera, pero no lo hacía y como ¨buen jugador¨ necesitaba recuperar todo lo perdido.

El día que salió el 42 y cuando ya casi debía de comenzar a seguir el 43, pudo cogerlo con apenas 10 pesos, lo que significaba un premio de 700, pero eso no era ni la milésima parte de lo que había perdido. Después y por múltiples  cosas de la vida y otras más, y en un momento  donde ser un profesional  no significaba mucho, me lo encontraba casi a diario en el popular mercado del Rio llenando fosforeras, que le dejaban en tres días, el salario de un mes en su anterior trabajo en un Hospital. Y él se alegraba mucho de verme porque conmigo y algunos otros conocidos, que teníamos que pasar obligadamente por allí en busca de comprar  alimentos,  podía  volver a lo que era su pasión;  el teatro, y la cultura en general.  Y así en una improvisada peña debajo de un flamboyán donde tenía su mesa de fosforero y frente a un entrar y salir incesante de clientes y vendedores que vociferaban a todo pulmón, encontrábamos  un espacio y entonces nos deleitaba con una magnifica crítica sobre algún hecho artístico apreciado por él o nos daba una breve y amena disertación sobre variados temas de salud o de lo cotidiano, en medio de aquel atípico ambiente muy contrario a su formación, y lo escuchábamos  mientras no paraba en su oficio con una habilidad asombrosa que dejaba ver sus dedos callosos y quemados por el gas licuado con el cual rellenaba las fosforeras,  pero sin dejar de sonreír, aunque esa sonrisa a veces llevaba algún dolor escondido y así lo acompañó hasta su último día de vida.

Otros compañeros del grupo y de igual talento prosiguieron sus carreras como actores o en la formación de niños en su labor como instructores de arte, o tomaron caminos allende los mares, y de vez en cuando me los encuentro personalmente o gracias a las redes sociales, para de nuevo evocar alguno de aquellos pasajes que nos permiten volver a vivir, y desenfundar  todos nuestros recuerdos y deseos por el teatro y la cultura. De ellos y de otros temas pudiera hablarles con más detenimiento, y seguramente en cualquier momento lo haré, cuando vuelva por Camagüey, desde mi memoria.

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3 comentarios el “…de Una Gran Actriz, El Teatro Y Los Golpes De La Vida.

  1. Rolando Eberto Montejo
    mayo 17, 2014

    Querido Amigo David sigue con estos blocks de recuerdos que son muy satisfasorios para llos que te concemos desde niño y sobre todo que somos Camagueyanos, Felicidades, Tu Siempre amiigos Rolando y Adelita. O.K.

  2. Añoranza de la buena. Un gustazo haberte encontrado.

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Esta entrada fue publicada en mayo 16, 2014 por en Camaguey, Cronicas, Cuba, Inicio, Relatos, Teatro. y etiquetada con , , , , , , .

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