El Catalejo. The Blog de David

Algunas vueltas de la vida, en algunas palabras.

El señor de la Música Molida.

 

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<Del Mar sale música>, eso me comentó mi suegra Chucha que le dijo a su Madre, a mediados de la década del 50 en Santa Cruz del Sur, cuando miraba el mar Caribe  que baña por ese lado la Isla de Cuba, y escuchó unos melodiosos acordes que ese mar parecía traer en sus brazos y que a ella cautivaba.  Su inocencia de niña quedaba despejada cuando su progenitora le explicaba, que no, que ese era el barco que atravesaba diariamente el Golfo del Guacanayabo, que traía un Órgano encima, para animar a los viajeros que entre ese pueblo y Manzanillo, iban diariamente en busca de múltiples cosas, pues era más fácil ir hasta allí, que a Camagüey por Carretera.  Y el Órgano, esa económica gran orquesta que a base de manigueta parece sacar una lengua interminable que conforman sus piezas musicales de cartón, era el protagonista.

 

Su facilidad para adaptarse a cualquier entorno lo hicieron muy popular no solo en varias ciudades, sino también en las áreas rurales de la isla, hasta lugares remotos llenos de caminos angostos y lodo en época de lluvia, llegaba el Órgano sobre una yunta de bueyes. Ahí mismo empezaba el Guateque, entre el Lechón asado y el aguardiente de caña, en una noche que era todo un acontecimiento.

 

Tal era la euforia, que ser ejecutante de tal instrumento era algo comprometedor, dado a que después de llevar varias horas dando manigueta en forma circular, y aquellos Guajiros con todo el aguardiente en la cabeza, y con ganas interminables de seguir bailando y apretando guajiritas enamorá, era imposible parar aquello. Si al dueño del órgano se le ocurría decir a las 2 o las 3 de la mañana, por más cortes que lo dijera que ya era hora de terminar, no era raro ver a un Guajiro Berreao, desenfundar su machete y amenazar al ejecutante, con alguna frase intimidatoria de < Si paras la música te doblo este machete en dos en tu espalda>  y el operador de  aquel instrumento tenía que seguir sonando hasta que saliera el Sol, mientras el resto de los vecinos coreaba uno de los grandes éxitos de la época que contenían esas partituras. “El Pasito é la bibijagua señores…”. Regresar a casa era un alivio para el Órgano y su dueño que ya se sabían esa historia, pero había que ganarse algunos pesos, aunque regresaras con una bursitis.

 

Este curioso instrumento, especie de cajón de música, llegó desde Francia en l885 por el puerto de Cienfuegos (centro de Cuba) y más tarde, pasó a Manzanillo (oriente de Cuba) donde se convirtió en el favorito de las fiestas. Con el tiempo El Órgano “se nacionalizó ciudadano manzanillero”, en un prodigioso proceso de criollización en esa musicalísima región del oriente cubano al añadírsele el bongó, el güiro y las tumbadoras. En dicha Ciudad se reparaban y construían hasta hace muy poco, aunque no puedo asegurar que todavía se mantenga. Justo es agradecer también a los hermanos Ajo, de Holguín, que realizaron valiosas innovaciones en este instrumento de tan fuerte arraigo popular. Los descendientes de unos y otros han mantenido en el transcurso del tiempo esta tradición cultural tan gustada en la Isla que ya es parte de nuestro folclore y para que  -El Órgano Oriental- siga siendo el señor de la música molida.

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En la foto un ejecutante de Órgano.

 

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2 comentarios el “El señor de la Música Molida.

  1. Genial, unbrindis por los hermanos Ajo y su órgano. Y otro por tí!

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